Mujer de Tlatilco
Esplendor mesoamericano
Por: Alfonso Bullé Goyri Fotos: Galerie Mermoz

obre la ladera oeste de la Cuenca de México, surge en el horizonte preclásico mesoamericano, Tlatilco. Este prodigioso lugar estuvo constituido por una serie de aldeas primitivas que florecieron entre el año 1500 y el 800 a.C. Durante ese periodo el Valle de México era una región lacustre de fábula. Las primeras inmigraciones de grupos de cazadores y recolectores que paulatinamente se fueron asentando, buscaron tierras aptas para levantar un mundo. Con sentido práctico escogieron la zona más apartada de las orillas del depósito de agua salobre, siempre cargado de vahos venenosos y tóxicos que corroen la salud y el bienestar de la comunidad. Ahí alzaron su cultura y erigieron vida.

Se sabe poco acerca de las características fisionómicas y culturales de los habitantes que fijaron su residencia en esa superficie limitada por el río Totolica y el río Hondo. Todavía hacia la segunda mitad del siglo xx, la comarca tenía una vocación agrícola y era famosa por la prolífica fabricación de ladrillos durante algunas décadas. Cuando nuestro insigne Miguel Covarrubias trabajó en el área explorándola, aún estaba a flor de piel. Hoy desgraciadamente ese aspecto se ha borrado debido al desarrollo, la civilización y las necesidades del hombre contemporáneo. Sus rastros están enterrados bajo los túneles o bajo los gigantescos complejos industriales, los vestigios constituyen el cimiento de las oficinas que albergan a un ejército de secretarias, administradores y casas de Naucalpan, su nombre “moderno".

Galerie Mermoz
6, Rue du Cirque
París, Francia, 75008
Tel: 33 142 25 84 80
www.cinoa.org
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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