Herencia y dramatismo
Los Gentileschi
Por: María Luisa Campollo  Foto: Saint Louis Art Museum
 
Orazio Gentileschi, Diana the Huntress, 1630, óleo sobre tela   Artemisia Gentileschi, Judith and Her Maidservant, c. 1625-1627, óleo sobre tela

l Saint Louis Art Museum presenta 65 óleos de Orazio y Artemisia Gentileschi procedentes de los principales museos y colecciones privadas. Organizado por el Metropolitan Museum de Nueva York y la Soprintendenza per I Beni Artistici de Roma, la exposición pretende aclarar criterios a partir de la comparación entre las obras del padre y la hija puntualizando sus aportaciones al barroco italiano.

Debido a los sucesivos cambios estilísticos de ambos —padre e hija—, muchos de los cuadros de Artemisia han sido atribuidos a Orazio; e incluso a otros pintores de la época. A pesar de las investigaciones, análisis y nuevas tecnologías, varias de sus obras permanecen en una especie de limbo dando lugar a apasionados debates y controvertidas atribuciones.

Hacia la segunda mitad del siglo xvi, Orazio Gentileschi (1563-1639) era ya un pintor con renombre. Por aquel entonces Roma era la meca artística gracias a los numerosos mecenas seculares y religiosos, promotores de artistas italianos y extranjeros. Orazio sucumbió ante la obra de Caravaggio cargada de contrastes lumínicos con los que conseguía efectos dramáticos. Esta influenica marcó su carrera y permeó la enseñanza hacia su hija. Despúes de residir en Roma, pasa una temporada en Marches y posteriormente se embarca hacia Génova, donde desarrolla la mejor etapa de su carrera. El uso de bellos colores en texturas de telas sofisticadas con tratamiento naturalista le valió para conseguir mecenazgos como el de María de Médecis o en la corte de Carlos I de Inglaterra donde murió en 1639.

Artemisia Gentileschi (1593- 1652/3) por su parte, desde temprana edad manifestó aptitudes para la pintura, donde aplicó sus conocimientos de anatomía demostrando a los 17 años gran habilidad para representar la figura humana. A pesar de sufrir una violación y otras dificultades sociales por ser mujer, ella obtuvo por mérito propio un lugar destacado en la historia del arte, incluso como la primera mujer pintora de todos los tiempos. Para 1613 Artemisia se casa y cambia de residencia a Florencia y posteriormente a Nápoles. Además de dominar la técnica del claroscuro se dédico a adaptar su estilo según el gusto de la época. Esta versatilidad la llevó a obtener el apoyo de Felipe iv de España.

The Saint Louis Art Museum
Forest Park, 1 Fine Arts Drive
Saint Louis, Missouri
63110-1380
Tel: 314 721 00 72
www.slam.org
 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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