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uapa, carismática, inteligente y sorprendentemente segura de sí
misma, para tan corta edad, Nunzia Rojo de la Vega Piccolo posa con gran
soltura y seduce a la cámara con su tierna, y a la vez, desafiante
mirada. ¿Nunca has pensado en ser modelo? Sí, aunque creo
que mi estatura no es suficiente, pero me encanta estar frente a las cámaras.
Y se nota, lo hace con mucha naturalidad. Su alegría es contagiosa,
y su espíritu lleno de vida nos trasporta a una inolvidable edad,
cargada de sueños e ilusiones, en la que acariciábamos el
mundo sobre la palma de nuestras manos.
A sus 19 años Nunzia ha decidido ir descubriendo el futuro con
cautela, pareciera como si cada uno de sus pasos fuera cuidadosamente
estudiado y reflexionado previamente. Es una niña perspicaz y gran
parte de su seguridad se debe a que proviene de un hogar muy sólido.
Sus padres son sus mejores amigos: me encanta estar con mis papás,
prefiero salir con ellos que ir a los antros. Y es que realmente parecen
sus cuates, ya que además de su estrecha relación, ninguno
de ellos —ni en físico ni en actitud— aparenta más
de 30 años. Ambos estuvieron presentes durante la producción
de la entrevista, se presentaron y discretamente permanecieron pendientes
de todo cuanto sucedía alrededor de su princesa.
Esta etapa de adolescencia por la que atraviesa Nunzia es determinante
en la vida de los seres humanos; comienzan a surgir las responsabilidades
y se forja el carácter. A diferencia de otras chavas de su edad,
ella tiene muy claro lo que quiere. Estudié en el Colegio Oxford
y ahora estoy cursando la carrera de Administración de Empresas
en la Universidad Anáhuac. Quiero dedicarme al negocio de los restaurantes,
afirma sin titubear. Planea seguir los pasos de su Padre, Martín
Rojo de la Vega, quien actualmente es socio del Palmas 500, uno de los
restaurantes más in de la Ciudad de México.
Nunzia es una niña hogareña; le gusta leer: mis autores
preferidos son García Márquez, Milán Kundera y leo
mucho a Brian Weiss. Escucha música pop y electrónica, aunque
lo que más disfruta es la balada romántica en voz de cantantes
como Witney Houston y el príncipe que ha traspasado las fronteras
de la edad: José José es mi favorito. Algo que evidentemente
ha heredado de su madre, Mónica Piccolo —de descendencia
italiana—, es el gusto por el deporte ya que ambas gozan de una
excelente salud física: voy al gimnasio, hago kickboxing y practico
el paddle tennis.
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