| ndy
Warhol (1927-1987), el fabricante de frases felices y obras afortunadas
de la cultura de masas del siglo xx, ha sido un artista que sigue encontrando
adeptos conforme pasa el tiempo. Su obra lejos de caducar, que era lo
que algunos críticos vaticinaban por la naturaleza efímera
y comercial de su trabajo, se consolida en la medida en que la mercadotecnia
y la publicidad se han convertido en las herramientas del éxito
personal y el buen gusto por la contemporaneidad.
Andy Warhol tuvo más de esos “15 minutos de fama" que
auguró a toda persona y no sólo eso, sino que cínicamente
retaba a las buenas conciencias del “arte serio" declarando
sin pudor que si Picasso había hecho cuatro mil obras en toda su
vida, él bien podría hacerlas en una tarde. El elemento
distintivo de su estética estaba ya definido: hacer más
rápido, más obras, más parecidas, más comerciales,
más vendidas, más cerca de la iconografía de los
medios masivos de comunicación; más cine, más televisión,
más comic, más dólares por una obra suya para buen
postor.
El desgastado término pop art, del que Warhol es una de las cabezas
más visibles, viene de la expresión inglesa popular art
y es propuesta por Leslie Fiedler y Reyner Banham en 1955. Define o agrupa
a todo aquel arte que emana de la cultura urbana de masas y del consumismo,
justo cuando la economía del capitalismo se dispara y por eso Estados
Unidos y el mundo anglosajón se vieron perfectamente identificados
con esta nueva estética. La popularización de los objetos
de uso cotidiano, la mercancía banal elevada a la categoría
de arte es uno de sus fundamentos más honestos y Warhol su mejor
exponente.
|