Renovarse o morir

 

mprender una Nueva Era no es sólo cuestión de anunciarlo, hacer uso de trucos cosméticos y salir al mundo con una cara más pintada. Para "refrescar" o actualizar la personalidad de un individuo o una revista (nuestro caso) hay que actuar muy, pero muy desde adentro.

Casas&Gente salió por vez primera en 1985: hace ¡17 años! Se le conoce en México y en el extranjero como una revista de estilo de vida. En sus páginas abundan las cosas bellas. Desde ahí, celebridades de todos los medios y de todos los rincones del mundo hablan de sus proyectos, comparten sus inquietudes y nos abren las puertas de sus casas.

En las buenas y en las malas, contra viento y marea, esta publicación ha sostenido un esfuerzo de calidad y excelencia. No lo decimos nosotros. Ahí están los cientos y cientos de testimonios escritos y llegados de los cuatro rincones del mundo. Sólida, reconocida, casi célebre, diríamos, a Casas&Gente se le estaba comenzando a ver el pelo un tanto grisáceo.

Pero un proyecto al que se le ha entregado la vida no se le deja envejecer así como así. Al contrario. Casas&Gente tenía que resurgir con más vigor, más hermosa que nunca y ofreciendo a sus lectores de siempre, a nuevos diletantes y a la sociedad en general una apariencia y un contenido de gran frescura. La renovación era imprescindible.

Para Casas&Gente la Nueva Era se expresa en un tamaño más grande del producto que de 21 x 27.5 centímetros, su formato de siempre, crece a 23 x 30 centímetros. El diseño toma un giro contemporáneo: cambiamos familia tipográfica y retícula. Imagen y texto adquieren más dinamismo y se integran mejor. Las secciones exhiben una nueva personalidad. Visualmente más audaces, los grandes reportajes conservan, sin embargo, la elegancia del diseño clásico mientras que las páginas de Gente&Gente ganan en distinción.

En cuanto a los contenidos nos hemos vuelto sutilmente más flexibles y ahora también gente más joven podrá encontrar muchas cosas atractivas como los nuevos conceptos en entretenimiento, los lugares de moda y la gente con quien se identifican.

La vocación de Casas&Gente por las cosas bellas no cambiará jamás y hoy se expresa en otra realidad tangible. Con absoluta congruencia entre el pensar, hacer, producir, invocar y poseer, Casas&Gente estrena también con esta Nueva Era su nueva casa. Porque el hombre no sólo vive en oficinas sino en ámbitos del placer, intimidad, arte y confort que la casa les ofrece. Así, estrenamos al mismo tiempo el signo palpable de nuestro oficio y Residencia Durango, en el entendido de que es tan valioso tener un foro para editorializar como demostrar que lo que se dice, se hace. Casa inteligente, obra de apasionado restauro colmada de obras que invitan a la contemplación, Residencia Durango se erige como centro de reunión y estudio así como punto de reunión para clientes y amigos.

Les doy la bienvenida a la Nueva Era: un ciclo más de Casas&Gente donde presente y futuro se unen en un nuevo esfuerzo por ofrecerles algunas de las cosas más bellas de la vida.

Nicolás H. Sánchez-Osorio
www.casasgente.com

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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