¿Maquillaje minimalista?
Halo de frescura
Por: Carmelina Martínez de la Cruz Fotos: Bobbi Brown
La textura sedosa del blush permite extenderlo fácilmente; proporciona un tono natural. Los diferentes matices de Lip Gloss otorgan hidratación y brillo para unos labios sensuales.

or qué disfrazar la apariencia natural en vez de resaltarla? Es la pregunta que la maquillista Bobbi Brown se repetía constantemente al emplear los cosméticos existentes cuando iniciaba su práctica profesional hace casi dos décadas. Para lograr el aspecto fresco que buscaba se veía obligada a mezclar y combinar una serie de productos. Esto hacía el proceso lento y laborioso. Con sus estudios en maquillaje de teatro realizados en Boston y tras darse a conocer gracias a su excelente labor en prestigiadas publicaciones y con distinguidas personalidades, decidió emprender su propio negocio.
A principios de la década de los noventa, Bobbi comenzó la revolución hacia lo icástico, lo innato: el look de los tonos neutros. Su línea inició con el lanzamiento de diez labiales en los almacenes Bergdorf Goodman en Nueva York. De ahí en adelante el reconocimiento de los productos se extendió a otros estados norteamericanos y a mediados de 1990 Bobbi Brown entró a formar parte del grupo empresarial Estée Lauder, dándose a conocer en varios países.
El concepto principal de la línea reside en revelar la personalidad individual; aquello que hace a cada persona única y especial. Cremas limpiadoras e hidratantes, bálsamos calmantes, maquillajes y polvos con base amarilla para un acabado súper natural y sombras de párpados en tonalidades que se mimetizan con la piel son los componentes esenciales que brindan a la mujer múltiples opciones, siempre dentro del concepto minimalista. Los instrumentos perfectos para su aplicación son las brochas y pinceles elaborados especialmente para facilitar su empleo.
La tendencia es hacer del maquillaje algo rápido y fácil que no disfrace los atributos y que se adapte a las mujeres dinámicas y prácticas, sin restarles coquetería. La paleta de colores y las herramientas ya están. El lienzo es su rostro.

 
El texto completo de este reportaje y sus fotografías, pueden
verse en la edición impresa de Casas & Gente.

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