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De la serie Íconos/Reflections
iene diciéndose desde los setenta que la historia es observación
porque la realidad sólo existe en tanto que es observada. Y no
deberíamos seguir hablando de una historia ni de una realidad porque
el observador no es uno. Somos todos. Por otro lado, se piensa que la
objetividad (de necesitar aún invocarla) no es más que la
suma de subjetividades.
Las bolsas
de té de Mariana Gullco bien pueden leerse como esta visión
de la(s) historia(s), su(s) realidad(es) y su(s) observador(es).
Una espiral
con centenares de bolsitas de té secas, pegadas y cosidas en franjas
cuelga del techo del que parece desprenderse. A unos metros un ventilador
medio escondido genera la corriente para que la Espiral de té gire
sobre sí misma. En el silencio y la intimi-dad pública,
el cuarto se vuelve un ritual. Lo mismo imaginar el proceso: tomarse el
té, juntar las bolsas, pedirle lo mismo a los amigos, ponerlas
a secar, unirlas, formarlas, colgarlas, verlas dar vueltas y vueltas...
Sobre el muro se escribió un fragmento del Tao Te King de Lao Tse
del que recuerdo: ver lo pequeño... conservar lo débil...
y vestir de manto la eternidad.
La esencia
del ritual la imagino en la paciencia y la respiración; su perdurabilidad,
en el respeto. Pausadas cotidianeidades que esta artista de origen argentino
(1974) radicada en México ha venido recreando en obras aparentemente
menos efímeras que sus materiales.
La Sala
de Arte Público Siqueiros ofrece parte de su espacio en la primera
planta a la Espiral de Gullco como prueba de su interés por reactivarse
en el contexto cultural contemporáneo, perfilándose desde
noviembre 2001, cuando se reinauguró como uno de los centros más
propositivos.
Sala
de arte público Siqueiros
Tres Picos 29, Polanco
Tel: 52 03 58 88 / 55 31 33 94
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