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David Alfaro Siqueiros, Papaya verde, 1951. Piroxilina / masonite, 60
x 64.8 cm
on algunas piezas, si no fundamentales en su concepción, sí
reveladoras en su estética, los grandes se reunieron en la última
colectiva de la López Quiroga. Así, el bodegón de
Siqueiros, Papaya verde, 1951, se colocó en torno a otras obras
también verdes o también bodegones entre los que sobresalen
los de García Guerrero. Verdes, dos trabajos de Gerzo justifican
la visita. De Rivera y Orozco, hay un par de bocetos sin mayor trascendencia
que la de su valor como registro.
Se accede
a las producciones contemporáneas de Francisco y Miguel Castro
Leñe-ro, Irma Palacios, Ga-briel Macotela, Paul Nevin y otros por
el vestíbulo del segundo piso donde las cajas de Alan Glass Hotel
de Suez 1 y 2 recuerdan los primeros juegos surrealistas del collage y
el arte objeto. Un cuartito reservado a Toledo muestra sus Muertes. Extraño
dejarlas en su nicho, interrumpidas por un vaso del ceramista Gustavo
Pérez (combinación impensable antes de que este último
expusiera en el MAM).
Lo cual
nos remite al criterio de montaje de una galería donde, además
de colgar para vender, se debería poder jugar con lo expuesto proponiendo
interrelaciones y evidenciando parámetros de selección.
En este caso precisamente sería interesante descubrir la concepción
de lo abstracto y el ornato cuando se enfrentan parte de la serie Rizomas
de Mena Pacheco y la joyería en plata de Pamela Zambrano.
Galería
López Quiroga
Aristóteles 169, Polanco
Tel: 52 80 12 47 / 37 10 / 62 18
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