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Cro-Mañón, 1994. Fotografía en blanco y negro 51
x 61 cm
ajo
el peso del estereotipo y la sobresimplificación algunos se refieren
a Hiroshi Sugimoto burdamente como "el fotógrafo de los cines
y los mares" porque desde mediados de los setenta trabaja en series.
Y sí, efectivamente, una de ellas fotografía viejas salas
de cine donde Sugimoto define el tiempo de exposición de acuerdo
a la duración de la película proyectada.
La pantalla
se convierte así en rectángulo blanco lumínico, sobresaturado
de cientos de cuadros por segundo, que responde como luz sobre una película
emulsionada. ¿Pero es sólo luz? Sugimoto habla de la calidad
del blanco y afirma que las películas dramáticas adquieren
una cierta opacidad fácilmente perceptible al compararse con las
proyecciones capturadas de películas más alegres.
En Seascapes
empiezan los juegos de percepción. A fuerza de paciencia, la mirada
va descubriendo las sutiles particularidades del Mar Negro: la dirección
del oleaje, su fuerza y constancia como indicadores de viento, la bruma
como indicador de temperatura, los cambios de iluminación como
claves de la hora. Sugimoto encuentra en los paisajes marinos los parajes
menos trasformados por el tiempo y la presencia humana.
Museo
Rufino Tamayo
Paseo de la Reforma y Gandhi s/n
Tel: 52 86 65 19 / 29
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