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Franck Ferrand, Jacques Garcia, ou léloge du décor,
París, Flammarion, 1999.
as
páginas de Visite privée desatan un caudal de recuerdos.
Palacios parisinos del siglo xvii surgen del papel acompañados
de un mar de historias abrazadas por sus muros. Ahí está
el Hôtel Lambert, donde se fraguaran las guerras de sucesión
europeas y se llevaran a cabo las fiestas legendarias organizadas por
su última propietaria, la baronesa Marie-Hélène de
Rothschild, y a las que asistieran celebridades como Elizabeth Taylor
y Richard Burton. También aparece el Temple de la gloire que fuera
residencia de Lady Mosley de Orsay.
A
manera de desfile se desgranan magníficas imágenes exteriores
e interiores. Las variaciones otorgadas por cada residente son capturadas
por la lente de Jean-Bernand Naudin. Christiane de Nicolay-Mazery cuenta
las historias. Un gran trabajo de investigación respalda los 14
palacios comentados en poco más de doscientas páginas. Un
aire de nostalgia envuelve las cronologías: el deseo de reencontrarse
con el pasado se descifra en las letras de Christiane, cuyo lenguaje intimista
nos aproxima sin querer a la historia de Francia. Madre de
tres hijos, Christiane ve a la luz de nueve años de distancia de
la publicación de La vie de château, su segunda obra editada
por Éditions du Chêne: Visite privée (París,
1999).
Visitar
estos espacios nos trasporta en el tiempo. La monumentalidad, los ornamentos
y ciertos colores definen estilos y épocas. Un decorador que reinterpreta
los elementos arquitectónicos para dinamizar las necesidades de
la vida moderna es Jacques Garcia. Fiel al espíritu de los lugares,
desde los ocho años ha ido entrenado su pupila, contemplando cada
objeto a partir de su historia, textura, volumen y contexto para mejor
restaurar los espacios.
El
hotel Costes o el restaurante Fouquets en París, el hotel
Majestic en Cannes, el Albergo en Beirut son obras que palpitan con la
vida de Garcia. Su desarrollo desde los bosquejos hasta su terminación
es descrito a lo largo de 260 páginas por Franck Ferrand. Bajo
el sello editorial Flammarion se rinde homenaje al arquitecto/decorador/restaurador
de espacios excepcionales: Jacques Garcia ou léloge du décor
(París, 1999).
Se
necesitó mucho tiempo para que el individuo jurídico abstracto
se convirtiera en realidad, dice Michel Perrot en uno de los ensayos de
Historia de la vida privada. Ya desde el Renacimiento se comenzó
a formar la idea del hombre como individuo pero hubieron de pasar varios
cientos de años para asumir nuestra soledad. La colectividad se
fragmenta en identidades: lo público se vuelve privado; los grandes
palacios hacen más confortables los espacios íntimos. Visite
privée y Jacques Garcia son una documentación ilustrada
de este tránsito, del paulatino cambio de visión de la humanidad.
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