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Romeo y Julieta
 

Historia de éxitos entre hojas de tabaco

Por Paola Santoscoy Fotos: Víctor Benítez

 

 


Decenas de personas entrenadas en el oficio de torcedores de habanos laboran incansablemente con amoroso cuidado asegurando la alta calidad artesanal de los puros Romeo y Julieta

l siglo xix vio nacer las mejores marcas de habanos en Cuba. Los nombres que hoy se conocen alrededor del mundo datan de mediados de ese siglo, la época dorada de los habanos. Entre estos se encuentran fábricas de la talla de H. Uppman, Montecristo, Partagás y, sin duda, Romeo y Julieta.
Creada en 1850 por Inocencio Álvarez y Manín García, la fábrica de puros Romeo y Julieta se estableció en la ciudad de La Habana y desde sus inicios adquirió una reputación de calidad y manufactura artesanal. Con menos de tres décadas en el mercado, esta marca habría ganado una medalla tras otra en diferentes exposiciones internacionales, desde Amberes (1885) hasta París (1889 y 1900) y Bruselas (1897).

El año de 1903 fue una fecha crucial para el destino de Romeo y Julieta, pues fue entonces cuando uno de los personajes más excepcionales de la historia de La Habana, Fernández Rodríguez, adquirió la fábrica. Apodado Pepín, este hombre era un español que había emigrado a Cuba y que ya contaba con experiencia en el negocio. Durante varios años estuvo al frente de Cabañas, una de las grandes marcas de la época. Más tarde, la compañía norteamericana American Tobacco adquirió la empresa y Pepín fue obligado a dimitir de su puesto. Pero esto no lo arredró.

Tras la negociación para la compra de la famosa Romeo y Julieta, este hombre se propuso crecer con ella y trasformarla en una de las mayores fábricas de habanos en el mundo. Para esto utilizó estrategias completamente originales para su época. El plan de Pepín estaba dirigido hacia dos sectores. Por un lado le interesaba incentivar a sus trabajadores para aumentar la productividad y, por el otro, ofrecer distinciones exclusivas a sus clientes más selectos. En el caso de sus empleados, introdujo un plan de recompensas para los que lograran enrollar el mayor número de habanos con excelente calidad. En cuanto a los clientes, introdujo anillas o vitolas personalizadas, de las que se llegaron a imprimir más de veinte mil diferentes que se repartían alrededor del mundo.

Romeo y Julieta
Tabacalera de García Ltd.
La Romana, República Dominicana
Tel: 001 80 95 56 21 27

 

El texto completo de este reportaje y las fotografías, pueden verse en la edición de Casas & Gente.

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