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un gran honor cederle hoy mi espacio a Eusebio Leal Spengler. Un hombre cuya perseverancia,
coraje, decisión, cultura, inteligencia, honestidad y gran amor por su
ciudad, nos hace hoy participar de la historia de La Habana. Su arduo y cotidiano
trabajo han hecho posible el resurgimiento de una ciudad-museo, tema hoy de nuestra
edición de septiembre. Alma de la Oficina del Historiador de la Ciudad
de La Habana, Leal Spengler inspiró con su ejemplo la planeación,
producción y realización de este número especial sobre La
Habana Vieja, que sin duda nuestros lectores y suscriptores recibirán este
mes como un regalo excepcional. Lo ponemos en sus manos y les dejamos con él.
La
Habana, 1 de septiembre de 2001 A
la generosidad del editor de Casas & Gente Don Nicolás H. Sánchez-Osorio,
debemos la publicación de este número dedicado a Cuba y, especialmente,
a la Ciudad de La Habana. El
contenido de los artículos, la genuina belleza de las imágenes fotográficas
y el impecable diseño editorial no sólo han captado el rico patrimonio
de nuestra ciudad, sino algo más: el espíritu que flota sobre ella;
el mismo que inspira la incesante labor de quienes descubren, restauran y conservan
su patrimonio edificado, los tesoros del arte y la creatividad acumulados a lo
largo de los siglos. La
revista que es joya bibliográfica- ha sabido colmar, desde su primer
ejemplar, la necesidad de dar a conocer con rigor los signos de identidad de la
sociedad mexicana. El mundo interior secreto y sugestivo de los espacios más
reservados de las artes decorativas, la arqueología, el coleccionismo y
esa indescriptible relación entre arquitectura y paisaje. Una publicación
que ha sabido conjugar con anticipada visión futura cómo se edifica
y crea lo que por su propia naturaleza pertenece no sólo a las elites y
vanguardias de nuestro tiempo, sino más bien a las generaciones futuras. Al
invitarlos a pasear de mi mano por palacios y museos habaneros, callejuelas románticas
y perfumados jardines, no olvido ni por un instante todo cuanto nos queda por
hacer, pero les pido de corazón que contemplen el esfuerzo callado con
ojos de amor, única posibilidad de acercarnos a la grandeza oculta tras
la pequeñez de las cosas. Eusebio
Leal Spengler Historiador de la Ciudad de La Habana
Nicolás
H. Sánchez-Osorio www.casasgente.com |