
Calixa, Cabernet Sauvignon 1999, orgullosamente hecho en México.
n
conjunto de placeres inigualables acompañaron a las fiestas de la vendimia
de Monte Xanic en Ensenada, Baja California, el primer fin de semana del pasado
mes de agosto. Nuestros amigos de Monte Xanic nos invitaron a sus festejos. Paseos
por los viñedos de la mano del enólogo de la vinícola Xanic,
el Dr. Hans Backhoff, el concierto del crepúsculo, la tradicional pisa
de uvas que augura la suerte de la siguiente cosecha, la cena de codornices bajo
las estrellas del valle de Guadalupe
Tres días inolvidables. En esta
época Ensenada se viste de júbilo para celebrar día y noche
el inicio de las cosechas de los distintos viñedos que se convertirán
en finos vinos para el paladar. Monte Xanic fue fundada en 1987 por cinco
visionarios socios quienes escogieron el valle de Guadalupe (con una elevación
de 400 m a 15 kms de la costa del Pacífico) para cultivar sus cepas nobles
entre veranos frescos, escasas lluvias y benéficas brisas marinas. Desde
entonces sus vinos han sido elegidos para recibir medallas en distintos concursos
en Estados Unidos y Europa . Durante el recorrido por la vinícola de
Monte Xanic -nombre que viene de la lengua de la tribu de indios Coras y significa:
la flor que brota después de la primera lluvia- pudimos catar
algunas de sus mejores selecciones, entre ellas Calixa (se pronuncia Calí-sha),
resultante de la nueva expresión del vino mexicano para el nuevo milenio.
Calixa posee desde su nombre un suave sonido inevitablemente sensual. Su elegante
etiqueta en negro rojo y dorado porta con orgullo el emblema náhuatl de
la simbólica fecha calendárica 2 ácatl en conmemoración
de la ceremonia del fuego nuevo cada 52 años.
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