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Excelente biografía que nos acerca a la vida
de una gran "diva " y creadora del siglo xx.
l
aura que ilumina la vida de los artistas posee un enigma sobre su carácter
y su obra que pocas veces se concreta en una biografía capaz de
atestiguar su trayectoria profesional además de su crecimiento
personal. Sus luchas, sus miedos, sus ansiedades, sus obsesiones, es decir
su calidad humana, explorar para acercarnos a ellos, exaltarlos y erigirlos
en mitos.
Dentro de esta calidad humana y artística hay quienes eligen el
anonimato o el silencio para resonar en la memoria de sus lienzos y están
aquellos que, con estridentes sonidos y colores, dejan una huella en la
vida social colocándose como grandes personalidades de su momento
histórico.
Si hay una artista que ha hecho de su vida un mito es Tamara de Lempicka
(1898 1980) quien, omitiendo datos, revelándose misteriosa
y enigmática, furiosa y dócil a través de su pintura
constituye el icono de la mujer moderna y cosmopolita. Quizá el
leitmotiv de la vida y obra de Támara sean el tránsito,
los viajes y los caminos. Nace en la Rusia bolchevique y el viaje interminable
comienza con su emigración a Francia, de París a Italia,
de Hollywood a Pompeya, de la India a Cuernavaca, recorre ciudades y continentes
rodeada de actores y pintores. Anfitriona de adorables y escandalosos
acontecimientos sociales del siglo xx, dejando en segundo plano su producción
plástica.
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