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Anonimo, María Magdalena, oleo/tela. s. XVIII,
132 x 100 cms, col. Museo Nacional del Virreintato.
a
extrañábamos exposiciones monográficas como esta,
en donde el tema seleccionado fuera observado desde diversos puntos de
vista: lo artístico, lo representativo vs lo representado y lo
teórico. Gracias a ello la muestra se convierte en sujeto de controversia,
conversación y disfrute. María Magdalena: éxtasis
y arrepentimiento, como el título de la exposición lo indica,
es en sí un personaje bíblico controversial, donde la santidad
y la prostitución van de la mano en un mismo ser. La división
de los espacios museísticos en la primera planta del Museo de San
Carlos corresponde a las diferentes Magdalenas o Marías representadas
o mencionadas en la Biblia que aluden a una posible misma persona. Básicamente
nos recuerdan tres: María de Betania, aquella que presencia el
milagro de la resurrección de Lázaro; otra, la mujer que
enjuaga y perfuma los pies de Cristo en casa de Simón el fariseo
y por último, la más conocida, esa mujer que acompaña
a la Virgen María y a San Juan en prácticamente todas las
representaciones del Vía Crucis. Independientemente de que estemos
o no de acuerdo en que sean la misma persona, la iconografía cristiana
coincide. El pelo ondulado, rojizo y largo, el tarro de perfume, la joyería
y su apariencia sensual, son constantes en todas las obras. Y es particularmente
en sus retratos donde se aprecian los distintos acercamientos al sentimiento
sobre la santapecadora, a veces expresando arrepentimiento, otras
en actitud orante o en el momento justo de la reflexión que decidirá
un cambio de vida. Sin embargo, pocas veces dejan a un lado la sensualidad
de la Magdalena, sus formas curvas, la abundancia de carnes, el rojo y
abundante pelo suelto, la mirada enamorada a veces presente, en ocasiones
distante.
Museo
de San Carlos
Av. Puente de Alvarado 50 / Col. Tabacalera
Tel: 55 66 80 85
Abierto de miércoles a lunes de 10:00 a 18:00 horas
Hasta el 2 de septiembre de 2001
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