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Especial La Antigua es un viejo anhelo. Un proyecto madurado por años
desde nuestra primera visita en 1995, a la Muy noble y Muy leal Ciudad
de Santiago de los Caballeros de Guatemala, hoy La Antigua. Urbe construida
por los conquistadores españoles bajo el manto azulísimo
del celaje de esa región maya, en un territorio surcado por volcanes
de exuberancias extremas. Así es este sitio de maravilloso. Nuestra
amiga y vecina Morena Monteforte, guatemalteca establecida en México,
nos había presentado por esos años la idea de consagrar
toda una edición de la revista a su ciudad natal. Cuando iniciábamos
el gran reportaje Morena murió. Algunos textos se nos quedaron
en el tintero. A principios del año pasado Mary Sue Morris, norteamericana
con un pie en Puerto Vallarta y otro en La Antigua, con quien sin saberlo
teníamos amigos comunes, me llamó a mis oficinas para entrevistarse
con nosotros. Nos vimos ese mediodía, en una marisquería
de la Condesa; durante la comida -en la que no faltaron las almejas de
Zihuatanejo, los ostiones y los camarones gigantes, las cañitas
de Jimador y las Carta Blanca-, hicimos el compromiso de visitar nuevamente
La Antigua en las próximas semanas. Después de la reunión,
Mary Sue Morris partió al aeropuerto para tomar su avión
de regreso a Puerto Vallarta, donde es la propietaria de una tienda original
y exitosa: VIVA. De ahí volaría a Guatemala, donde dirige
en La Antigua el Hotel Posada del Angel, una encantadora casa colonial
con cinco habitaciones, todas diferentes, que ella misma ha decorado con
un gusto refinado y muy personal. Mary Sue había adquirido en ruinas
esta casa y durante varios años, entre sus idas y vueltas a Puerto
Vallarta se dedicó a restaurarla, supervisando los trabajos de
la obra: una bella aventura, convertida hoy en realidad hotelera (pag.
79). El Hotel Posada del Angel es conocido ya internacionalmente (Clinton
estuvo ahí en 1997); representa para un tipo exigente de viajero
la mejor de las alternativas. Mary Sue me propuso esa misma tarde que
colaboraría con nosotros en todo si nos lanzábamos a hacer
un gran reportaje sobre La Antigua. Aceptamos. En la redacción
citamos a una junta urgente, y nos pusimos a trabajar sobre el programa
de producción. TACA nos ofreció muy amablemente transportarnos.
Seríamos sus invitados. Alejandra Villela, joven fotógrafa
que ya tiene su historial en las páginas de Casas & Gente aceptó
el reto. Anne mi esposa, Alejandra y quien escribe, salimos ese mismo
jueves a Guatemala City. En el aeropuerto, a nuestra llegada a La Antigua,
una marimba típica nos recibía. Los empleados de migración
atendían rápidamente nuestra llegada. Una wagon nos esperaba
para llevarnos después de casi una hora de carretera a La Antigua.
Yvonne Anzueto, asistente de Mary Sue y quien lleva el hotel impecablemente,
nos instaló en el Angel. En seis días concluimos la primera
parte del proyecto. Visitamos todas las casas que fueron posibles para
escoger las más bellas y representativas. La segunda parte del
programa, los retoques fotográficos y algunas tomas faltantes en
un segundo y tercer viaje. El fotógrafo Víctor Benítez
debió completar el trabajo. Durante una visita más a La
Antigua, Marcela Quiroz se dedicó durante una semana a entrevistar
a los propietarios de las casas fotografiadas y a hacer las investigaciones
del tema. Nuestro trabajo pretende presentar a nuestros lectores una idea
de La Antigua y su estilo de vida que, seguramente les hará enamorarse
de esta ciudad en la que el tiempo no parece haber pasado. Este especial
constituye una contribución a la promoción y difusión
de La Antigua entre nuestros lectores. Una ciudad que es patrimonio universal
de la cultura. Descubrirla es una necesidad si se quiere ampliar la perspectiva
cultural de lo novohispano. El Tratado de Libre Comercio firmado entre
México y Guatemala deberá proyectar el turismo y promover
entre los mexicanos la visita a ciudades como La Antigua y otros sitios
que Guatemala ofrece. Monumentos coloniales, gastronomía, artesanías,
vestigios de la cultura maya y un antojable estilo de vida que La Antigua
brinda a gente sofisticada. Denle aquí una probadita. Disfruten
lectores este Especial y descubran así cómo y por qué,
Miguel Angel Asturias, Premio Nobel, se inspiró en sus paisajes
y sus gentes al escribir algunas de sus novelas. Descubra usted el ultrabarroco
de La Antigua y el palaciego surgido de sus reconstrucciones. Sus calles,
sus tiendas de artesanías y de antigüedades. Sus dulcerías
y sus restaurantes. Sus albergues y sus hoteles. Su silencio y su poesía,
presentes en el cotidiano andar por sus empedradas calles.
Nicolás
H. Sánchez-Osorio
www.casasgente.com
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