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arte se desliza a través del tiempo, es un viaje que muestra
la vida como reflejo de una sociedad y su evolución estética
que cristaliza en temas, lenguajes, técnicas y estilos. Generalmente,
los acercamientos a la vasta experiencia de confrontación
de la pintura universal los encontramos en las monumentales museos
como el Louvre, DOrsay, Del Prado; por lo que nos resultaría
casi inconcebible que una colección particular, comúnmente
especializada, posea cinco siglos de pintura que sintetice la historia
del arte occidental, desde el Renacimiento hasta principios del
siglo xx. Sin embargo, el doctor Rau no sólo ha adquirido
a lo largo de treinta años más de un centenar de obras
distintas épocas, estilos y escuelas, sino que nos convoca
a visitar su colección en una exposición en el Musée
du Luxembourg de París. A partir de esta exposición,
titulada De Fra Angelico a Bonnard, chefs-doeuvre de la Collection
Rau se edita un hermoso catálogo bajo el sello de la Editorial
Skira en colaboración de la Fundación Rau y del propio
museo (París, 2000).

Lazos
de sangre, una excepcional y muy bien cuidada edición, que
testimonia la esplendida exposicion que admiramos en el museo de
la Ciudad de Mexico, sobre el retrato de la Familia Mexicana de
los siglos xviii y xix, y que estuvo al cuidado del anticuario Daniel
Liebson.
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un país tan rico de lugares e historia como el nuestro, que
como majestuoso jardín tiene senderos que se bifurcan, también
podemos viajar por horizontes, donde se han abierto camino sociedades
donde la familia es la célula fundamental y el retrato pictórico
una manera de patentar los vínculos sanguíneos (matrimonio,
maternidad, paternidad, fraternidad), las mezclas raciales catalogadas
como castas (mulatos, chino, cambujo, castizo, mestizo), herencia
y registros de honor familiar.
El texto completo de este reportaje y las fotografías, pueden verse en la edición de Casas & Gente.
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