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100 años después... La casa Mexicana de los Holtz reconocida como un “capricho estético” por el museo d’ orsay
Por Nicolás H. Sánchez-Osorio Fotos: Héctor Velasco Facio
 

n Mexico la casa del Ingeniero Ignacio Holtz y su esposa Beatriz Mendivil constituye un inesperado pero justificado y excelso homenaje al Art-Nouveau. Construída en 4 niveles y en 2300 metros cuadrados, la casa de los Holtz es considerada en su género, la habitacion privada mas grande del mundo, de acuerdo a la clasificacion que hace unos años hizo el Musée d’Orsay de París, donde se encuentran registradas todas las edificaciones y producciones testimoniales de este estilo arquitectónico, las de época y las de hoy, como la casa de los Holtz, que entra en el capítulo denominado “caprichos estéticos”. Más de 30 años pasaron los Holtz adquiriendo antigüedades, mobiliario, bibelots y objetos Art-Nouveau.
 
 
En realidad, la motivación más importante que tuvo el ingeniero Holtz para llevar a cabo su proyecto, fue la de poder poner y lucir en conjunto su vasta y extraordinaria colección. Muchos años de asistir a los mercados de las pulgas en el mundo entero, a galerías especializadas en Europa y en los Estados Unidos y en ventas y subastas, que les permitieron adjudicarse más de una pieza digna de museo.

 

Colección única en su género de jarras, copas, objetos de arte y lámparas en vidrio iridiscente. Vasos ejemplares, formados de flores Art-Nouveau del siglo XIX

 

Esta casa recrea con pasión, con conocimientos y con perseverancia toda la documentación sobre el Art-Nouveau que los Holtz tuvieron a la mano. Con gusto, paciencia y a través de muchos años el sueño se ha hecho realidad. Este movimiento europeo, el estilo Art-Nouveau, se da, no tanto por el simple hecho de sumar y acumular acciones en el diseño, sino como fusión y por sintesis del propio movimiento ante el eclecticismo. Es un estilo que tiende a establecer una relación orgánica entre el ornamento y la función del objeto. Pero su desarrollo y ejecución tan breve, entre 1895 y 1914, no le permitieron más que tener algunas “variantes” según los países en donde logró su impacto. Por ejemplo, en Francia y en Bélgica, existió un elemento, una línea asimetrica, que se conoció bajo el nombre de coup de fouet, tratando de ilustrar con ese “fuetazo” la forma que deja en el espacio el fuete cuando con éste se da un golpe.

 

Originalísimo jarrón húngaro de vidrio iridiscente estilo Art-Nouveau con aplicaciones de metal.

 

El movimiento deja una línea ligera, fugaz y ondulante. En Francia y en Bélgica este elemento se vio coronado con la ejecución de muchos interiores en los que las “boiseries”, eran trabajadas con estas formas. Un dinamismo que llega a expresarse más en el ritmo y el contraritmo gráficos y plásticos de esta línea. El restaurante Maxim’s en Paris es una muestra clara de estos “coup de fouet”. Una expresión del movimiento de la vida, diferente por supuesto, a las decoraciones “estáticas” del eclecticismo. Los elementos del Art-Nouveau van a inspirarse en forma estrecha del naturalismo, construído anteriormente por Viollet-le-Duc, pero se afirman como símbolo de la estructura. Otro ejemplo para apreciar más ampliamente el Art-Nouveau, lo constituye la Flora, que es en este estilo la primera de las tendencias explotada por la llamada “Escuela de Nancy”, y que encuentra en el repertorio vegetal y sus fuentes lineales, la prenda de una relación íntima con la naturaleza. De la Escuela de Nancy, se retoman sobre todo los principios de vida y de fecundidad. Los botones de las flores por ejemplo, que tan seguido vemos en estos “decors”.
 

Vista general de la sala de los Holtz-Mendívil. Destaca, en primer plano, una gran figura de antimonio representando el ideal femenino del fin de siglo XIX e inicios del XX. Dulceras y porta-cartas y otros bibelots Art-Nouveau sobre la mesa. Atrás aparadores Majorelle, cuadros de época y elementos decorativos adornan los muros.

 

Ondulamientos, entrelazamientos de los tallos de las plantas, superficies espinosas, nudos o simples formas de pétalos, de viñas, de espigas de trigo, de orquídeas, de lileáceas o de crisantemas que llegan del arte japonés.
La Fauna, está igualmente traída al Art-Nouveau. Se trata de una idea igualmente japonisante del mundo acuático de las libélulas, ranas y mariposas. Todo un simbolismo que se lleva al arte de la marquetería en muebles y paneles trabajados en finas maderas. La Mujer no podia faltar entre los elementos del Art-Nouveau.
A los motivos florales y animales se asocia la mujer: otro símbolo, al que se sublimina sexualmente con las ondulaciones de su línea o de su caballera, como principio elemental de su existencia. Toda esta tendencia al abstraccionismo llevo a algunos artistas en París, como Guimard, uno de los más connotados, a una segunda tendencia, menos naturalista y menos descriptiva.
Esta fusión y la unidad de ornamentos y de estructuras, llegan siemprer a ser ondulaciones y torciones que ahora son llevadas al fierro, al metal y al vidrio. La casa “Huot” diseñada por André durante el periodo 1900-1903, en Nancy es uno de los grandes monumentos al Art- Nouveau en Francia.

 

Laca sobre vidrio pigmentado. Escuela de Nancy, Francia. 1900 (2). ).

 

La casa de la Calle Lionnois, (por Weissenburger), también en Nancy. El Castel Beranger, un buen ejemplo de Guimard (1894-1898), en donde impera la combinacion de la arquitectura y una decoración que termina en la dinámica de la línea sobre la asimetría. La casa del ceramista Coillot, en Lille, realizada igualmente por Guimard (1898-1900).
 

(1). Juego de té de pewter inglés. Finales del siglo XIX

 

Y las entradas del Metro de París (1899-1900), cuya muestra pueden admirar todos los capitalinos en la estación Bellas Artes y en donde desde el año pasado fue instalada una de estas entradas Art-Nouveau, como un presente del Gobierno Francés a la Ciudad, en recuerdo de la visita que hizo el Presidente Chirac a la capital, constituyen referencias importantes que pueden ilustrar este fascinante estilo en la historia de las artes decorativas.
 

Numerosos objetos decorativos –alemanes, franceses e ingleses– clásicos del Art-Nouveau (3

 

Otros ejemplos muy importantes: la rampa de las escaleras diseñadas por Majorelle, el salón-comedor diseñado por Charpentier y que se exhibe en las instalaciones del Museo d’Orsay en París, el proyecto de salón de residencia por Defeure, la Silla “Ombelle” de Gallé, las mesitas de Majorelle, que se encuentran en las colecciones de Art-Nouveau del Museo de Artes decorativas en París.

 

Raros y muy bellos trabajos en antimonio con pátina y vidrio(4).

 

Otras mesas como las “Nenuphar”, las vitrinas exhibidores de Gaillard, los muebles rinconeros de Guimard, La Villa “Flore” en el 122 de la Avenue Mozart en París, construída por Hector Guimard entre 1900 y 1912 y la casa de los Holtz en la ciudad de México suguen siendo testimonios magníficos de este arte: El Art-Nouveau. No podemos pasar por alto el Art-Nouveau de Barcelona y de todos los ejemplos inspirados en este arte que encontramos en todo un barrio de la ciudad condal, que el gran artista que fue Gaudi, dejó ahí y que merecen ser tema central de otra entrega.