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Por Carlos Landeros Foto Jorge Avila
 
 
a paleta de Rodolfo Morales es reconocida universalmente. Venir a Oaxaca a conversar con él aunque sea brevemente es siempre tan placentero como tomarse un vaso de agua fresca. La sencillez y bonhomía del artista son proverbiales. La mini entrevista tiene lugar en su estudio a un costado del bellísimo Convento de Santo Domingo que con su propio peculio mando restaurar en Ocotlán, su pueblo natal.
“Te voy a contestar globalmente. Para mi la muerte es una cura contra el tiempo; la vejez nos da experiencia por los años transcurridos. La muerte es un misterio. El trabajo y el tratar con gente joven revitaliza y rejuvenece”.
“Me preocupa mucho que el ser humano sé este convirtiendo en una plaga. Soy partidario del control natal, del derecho al aborto y del derecho a la fantasía. Estoy en contra de dejar las herencias a los parientes”.
“Tengo un gran aprecio a la vegetación, al cielo azul y el agua. Me gustaría que el ser humano tuviera más respeto por estos”. –¿Que esperanza tiene para la humanidad maestro? “Siento gran admiración por la tecnología ojalá que ayude a salvar al ser humano.
El ser humano siempre ha creído en algo y yo también quiero creer que la razón será la que triunfe finalmente y que las diferencias entre ricos y pobres lleguen a desaparecer”.
–¿Le gustaría pintar con computadora? “No, porque el Arte es espiritual, la tecnología me sorprende, el Arte me emociona y me conmueve”.