a
paleta de Rodolfo Morales es reconocida universalmente. Venir a Oaxaca
a conversar con él aunque sea brevemente es siempre tan placentero
como tomarse un vaso de agua fresca. La sencillez y bonhomía del artista
son proverbiales. La mini entrevista tiene lugar en su estudio a un
costado del bellísimo Convento de Santo Domingo que con su propio
peculio mando restaurar en Ocotlán, su pueblo natal.
“Te voy a contestar globalmente. Para mi la muerte es una cura contra
el tiempo; la vejez nos da experiencia por los años transcurridos.
La muerte es un misterio. El trabajo y el tratar con gente joven revitaliza
y rejuvenece”.
“Me preocupa mucho que el ser humano sé este convirtiendo en una plaga.
Soy partidario del control natal, del derecho al aborto y del derecho
a la fantasía. Estoy en contra de dejar las herencias a los parientes”.
“Tengo un gran aprecio a la vegetación, al cielo azul y el agua. Me
gustaría que el ser humano tuviera más respeto por estos”. –¿Que esperanza
tiene para la humanidad maestro? “Siento gran admiración por la tecnología
ojalá que ayude a salvar al ser humano.
El ser humano siempre ha creído en algo y yo también quiero creer
que la razón será la que triunfe finalmente y que las diferencias
entre ricos y pobres lleguen a desaparecer”.
–¿Le gustaría pintar con computadora? “No, porque el Arte es espiritual,
la tecnología me sorprende, el Arte me emociona y me conmueve”. |